Elegir correctamente una caja eléctrica para exterior es fundamental para proteger los componentes de la instalación frente al agua, el polvo, los impactos y las condiciones ambientales.
Fachadas, jardines, aparcamientos, terrazas, naves industriales o instalaciones fotovoltaicas presentan exigencias diferentes. Por eso, antes de seleccionar una envolvente, no basta con comprobar sus dimensiones: también es necesario valorar el grado IP, la resistencia IK, el material y la ubicación.
En esta guía repasamos los principales criterios para elegir una caja estanca y algunas de las soluciones que ofrece Solera para instalaciones exteriores.
Una caja eléctrica exterior es una envolvente diseñada para alojar y proteger mecanismos, conexiones, protecciones y otros componentes eléctricos.
Su función es evitar que los elementos externos puedan afectar al funcionamiento de la instalación o provocar una situación de riesgo.
Las cajas y armarios eléctricos para exterior pueden instalarse en:
Las condiciones cambian considerablemente entre una ubicación protegida y otra expuesta directamente a la lluvia, el sol o los impactos. La elección debe realizarse siempre según el entorno real.
Uno de los primeros datos que debemos comprobar es el grado de protección IP.
Esta clasificación indica el nivel de protección de la envolvente frente a la entrada de cuerpos sólidos y agua. Se expresa mediante dos cifras.
La primera cifra indica el nivel de protección frente a objetos sólidos y polvo.
En una envolvente IP65, el número 6 señala que la caja ofrece protección completa frente a la entrada de polvo.
La segunda cifra corresponde a la protección frente al agua.
El número 5 de una clasificación IP65 indica protección frente a chorros de agua. Una envolvente IP66 proporciona un nivel superior frente a chorros potentes.
Esto no significa que la caja pueda sumergirse. Para instalaciones con posibilidad de inmersión deben utilizarse productos diseñados y certificados específicamente para esa situación.
No necesariamente. El grado IP debe seleccionarse según la exposición.
Una caja instalada bajo una cubierta no soporta las mismas condiciones que otra colocada directamente a la intemperie. Elegir una protección insuficiente puede comprometer la instalación, pero sobredimensionarla sin necesidad también puede incrementar el coste.
El grado IK indica la resistencia de la caja frente a impactos mecánicos.
Este dato resulta especialmente importante en aparcamientos, talleres, zonas industriales, espacios públicos o lugares donde la envolvente pueda recibir golpes.
Una caja con clasificación IK08, por ejemplo, ofrece una resistencia apropiada para numerosas instalaciones exteriores y entornos profesionales.
En zonas con mayor riesgo de impacto puede ser necesario utilizar envolventes con una clasificación superior, como IK10.
El material influye en la resistencia, el aislamiento, el peso y el mantenimiento de la envolvente.
Las cajas termoplásticas son ligeras, aislantes y resistentes a la corrosión.
Resultan adecuadas para viviendas, comercios, aparcamientos, instalaciones fotovoltaicas y numerosos espacios exteriores. También facilitan el montaje y la mecanización de entradas.
Las series Vera, Indubox y Multibox de Solera incluyen soluciones termoplásticas destinadas a diferentes niveles de exigencia.
Los armarios de poliéster reforzado ofrecen una elevada resistencia a la intemperie, la corrosión y los ambientes agresivos.
Son especialmente interesantes para instalaciones industriales, zonas costeras, plantas fotovoltaicas o emplazamientos expuestos a condiciones ambientales exigentes.
La serie Polibox de Solera dispone de armarios vacíos de poliéster con protección IP66.
Las envolventes metálicas aportan rigidez y resistencia mecánica. Se utilizan habitualmente en distribución eléctrica, instalaciones industriales y espacios técnicos.
Sin embargo, antes de emplearlas en exteriores es necesario comprobar el tratamiento superficial, la protección frente a la corrosión y el grado IP de la referencia seleccionada.
La gama Steelbox de Solera incluye armarios metálicos de distribución para montaje empotrado y en superficie.
Otro error frecuente es elegir una caja con el espacio justo para los componentes previstos inicialmente.
Antes de comprarla, conviene comprobar:
Dejar una reserva razonable facilita el montaje, mejora la organización interior y permite incorporar nuevos circuitos en el futuro.
La serie Vera está diseñada para proteger instalaciones eléctricas en entornos con polvo, humedad y salpicaduras.
Las cajas Vera ofrecen protección IP65 y resistencia mecánica IK08. Están fabricadas en material aislante, son resistentes a los rayos UV y están libres de halógenos.
También son aptas para ambientes salinos y para determinadas instalaciones fotovoltaicas.
La gama incluye modelos de 9 y 24+2 módulos, disponibles en gris y negro, con puertas fumé.
Sus tornillos inoxidables de cierre ultrarrápido facilitan el acceso y el mantenimiento. El diseño compacto permite integrarlas en fachadas, jardines, aparcamientos y espacios técnicos. Consultar la serie Vera.
La serie Indubox está orientada a instalaciones profesionales que requieren robustez, espacio interior y flexibilidad.
Sus envolventes IP65 pueden utilizarse para distribución eléctrica y para la integración de tomas de corriente. La familia incluye soluciones para cuadros industriales, obras, instalaciones fotovoltaicas, puntos de recarga y control de piscinas.
Indubox resulta especialmente interesante cuando el proyecto necesita una envolvente adaptable o un cuadro previamente configurado para una aplicación concreta.
Los armarios termoplásticos Multibox IP65 ofrecen una solución versátil para proyectos residenciales, terciarios e industriales.
Su material aislante evita problemas de corrosión y permite alojar equipos de mayor tamaño que una caja modular convencional.
La gama Polibox está formada por armarios vacíos de poliéster con protección IP66.
Esta familia resulta adecuada para instalaciones con mayor exposición ambiental y aplicaciones que requieren resistencia frente a la corrosión y los impactos. Algunas referencias ofrecen clasificación IK10. Consultar la gama Polibox.
La opción más económica puede no ofrecer la protección adecuada para la ubicación. Es necesario comparar características técnicas y no solo dimensiones o precio.
En instalaciones expuestas al sol es importante comprobar la resistencia a los rayos UV. De lo contrario, el material puede deteriorarse prematuramente.
Las entradas deben mantener el grado de protección de la envolvente. Una caja IP65 puede perder su estanqueidad si los prensaestopas y accesorios no se instalan correctamente.
Una caja demasiado pequeña dificulta el cableado, el mantenimiento y las futuras ampliaciones.
Siempre que sea posible, conviene reducir la exposición directa al agua, al sol y a los impactos, incluso cuando se utilice una envolvente estanca.

La selección definitiva debe considerar la ubicación, el número de componentes y los requisitos técnicos y normativos del proyecto.
En Teclisa encontrarás diferentes cajas y armarios eléctricos Solera para instalaciones residenciales, terciarias, industriales y fotovoltaicas.
Nuestro equipo puede ayudarte a seleccionar la envolvente más adecuada según el grado IP, la resistencia IK, el material, el tamaño y las condiciones del entorno.
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